miércoles, 7 de octubre de 2026

Vie Privée (Rebecca Zlotowski, 2025

Por más suspicacias que puedan generar las incursiones en el cine europeo de estrellas de Hollywood, a veces, el trasvase funciona. Vida privada, la última película de Jodie Foster, es una de esas veces.

La actriz ya había probado, al menos en dos ocasiones, con la industria francesa: en 2004, en un pequeño papel en Largo domingo de noviazgo, de Jean-Pierre Jeunet, y en 1978 en Moi, Fleur bleue, una comedia de Eric Le Hung en la que interpretaba a la hermana adolescente de Sydne Rome. Lejos de aquella intérprete precoz que empezó de niña su carrera en la publicidad, Foster ha alcanzado una madurez radiante que encaja muy bien con su última aventura transatlántica, en la que encarna a una psiquiatra neurótica que decide investigar el suicidio de una de sus pacientes (Virginie Efira).

Rebecca Zlotowski, directora y guionista que ya demostró su talento con Los hijos de los otros (2022), vuelve a fijarse en la crisis de una mujer madura, una profesional inteligente y tenaz pero atrapada en sus bloqueos emocionales que encuentra en la muerte de su paciente una excusa más para esquivar sus propios problemas. Sin invadir en exceso la trama principal, la relación con su hijo y con su familia ofrece las pistas necesarias para intuir la disfunción afectiva del personaje.

En definitiva, una película deliciosa que hemos podido ver en primicia en el Festival de CIne por Mujeres en su edición 2025

Solo las bestias (Dominik Moll, 2019)

 Han pasafo casi veinte años desde que Dominik Moll presentara en Cannes, Harry, un amigo que os quiere. un filme de suspense que ganó cuatro premios César. Del mismo relizador llega a las pantallas 
Solo las bestias , basado en la novela homónima del escritor francés Colin Niel, Se trata de un original thriller que habla de tierras remotas, de la incomunicación de los hombres, de la frustración, el dolor y los placeres efímeros y a veces superficiales. La historia se desarrolla alrededor de la desaparición de una mujer, Évelyne Ducat, cuyo misterio irrumpirá en las vidas de los personajes, que directa o indirectamente tuvieron relación con ella. El director consigue crear una a ratos asfixiante narración coral que destaca como el azar es en muchas ocasiones el principal motor de los acontecimientos. 

jueves, 16 de julio de 2026

La Odisea (Christopher Nolan, 2026

Cuando uno va a ver una película de Christopher Nolan, no espera ver a gente pasando el rato en un apartamento: *La Odisea* es un espectáculo de gran escala, digno del poema que la inspiró. Si la introspección del héroe y el dilema moral de Penélope ocupan el centro del relato, la acción, los monstruos y los combates quitan el aliento.

No sucumban a los cantos de sirena desesperanzadores de algunas críticas y fórjense su propia experiencia. Vayan al cine y disfruten del sublime espectáculo.

A título personal, estoy encantada con el rumbo que ha tomado la carrera de Nolan desde *Oppenheimer*. Tras dos décadas de películas clínicas y controladas, por fin desata toda su energía hacia un cine más salvaje y visual, de verdadero disfrute.

*La Odisea* no está exenta de defectos; el más importante, a mi juicio, es el peso de una historia tan densa que las peripecias se suceden sin pausa ni verdaderos momentos contemplativos. Aun así, sigue siendo una propuesta clara e inteligible para la casi neófita que yo era, ya que, pese a mis años de teatro, Homero seguía siendo un punto ciego en la larga lista de textos antiguos y post antiguos que había leido.

Sin embargo, reúne todas las cualidades que cabe esperar del director, además de algunas nuevas incursiones, aún más decididas, en el terreno de la tensión pura, todo ello dentro de un relato hecho a medida para las obsesiones del cineasta.

Al contrario de lo que se sigue repitiendo, no, la película no es lenta, los combates no están mal filmados y la música no está sobredimensionada.

Una magnífica pelicula de cine que me hace esperar lo mejor de lo que está por venir. Mantengan los ojos bien abiertos.