jueves, 9 de julio de 2020

First Love (Takashk Mike, 2019)

Takashi Miike tiene acreditados más de cien trabajos como director y afronta 2020 como su cuarta década cámara en mano. Responsable de algunos de los momentos impactantes de nuestra memoria cinéfila, a la que llegó para quedarse con Audition a finales de los 90, presenta ahora First Love, un cuento de amor y yakuzas con todos los ingredientes para convencer a los espectadores. 
Un boxeador con serios problemas de salud y una joven destrozada por la droga y asediada por mafiosos, coincidirán en el momento oportuno en el sitio apropiado. El mismo sitio ideal que se volverá fatal para otros dos personajes que terminarán por hacer funcionar una mezcla explosiva llena de asesinatos, deudas pedientes y coincidencias azarosas. 

Con First Love, el realizador deja atrás los aspectos más experimentales y agresivos de sus historias algo más que habitual en su cinematografia para ofrecer el que bien podría ser su thriller más accesible para el gran público. Y lo hace sin perder su esencia como autor. A pesar de tener la sensación de que el director ha decidido marcarse un trabajo post-Tarantino tardío, a la manera del primer Guy Ritchie, consigue que en realidad no dejes de pensar en el Taranrino de Amor a quemarropa, concretamente
First Love es un disfrute para la vista y una fiesta para todos los amantes del thriller vengativo que convierte en héroes (o no) a personajes heróicos, gente debla calle que en circunstancias normales no se enfrentarían en ningún caso con el mal. Miike, además, equilibra la historia entre la química de dos protagonistas  y dos ambiciosos personajes del submundo del hampa japonés. Y la combinación es explosiva.

La maldición del guapo (Beda Docampo Feijóo, 2019)

Esta película trata sobre el vínculo perdido entre Humberto (Gonzalo de Castro), un estafador recién salido de prisión, y su hijo  (Juan Grandinetti) que trabaja en una joyería en Madrid y después de sufrir un importante robo acude a su padre buscano ayuda. 

Gonzalo de Casto realiza la interpretación de ese padre que quiere recuperar la relación con su hijo. Su actuación destila naturalidad y resulta muy divertido en las escenas que lo requieren. El feeling con Ginés García Millán, quien interpreta a un antiguo socio de estafas, traspasa la pantalla y aporta al film un toque buddy movie la mar de ameno. Algunos de sus diálogos recuerdan a parejas míticas como Walter Mathau y Jack Lemmon. Forman un dúo que bien podría protagonizar la segunda parte de esta historia. 

jueves, 2 de julio de 2020

Corpus Christi (Jan Komasa, 2019)



La vitalidad del cine polaco en los últimos años está fuera de toda duda y el realizador Jan Komasa es uno de sus alumnos aventajados.
El mayor aliado del director de Corpus Christi es su actor protagonista, Bartosz Bielenia, que suele trabajar en el circuito de teatro polaco independiente. Bielenia se sumerge en la psique de su personaje  muy complejo y expresa su lucha interna mediante crispación y miradas penetrantes. Su carisma en la pantalla es impresionante. 

La trama del film narra la historia de Daniel, de 20 años de edad, quien experimenta una transformación espiritual mientras vive en un Centro de Detención Juvenil católico  Cuando es, tras cumplir su pena, enviado a trabajar a un taller de carpintería en una pequeño pueblo, se hace cargo accidentalmente de la parroquia local. La llegada del joven predicador y su peculiar manera de desarrollar la actividad pastoral, calará hondo entre los habitantes de la parroquia que viven traumatizados por un accidente que provocó la muerte de 7 personas.
 La historia, basada en hechos reales y escrita por Mateusz Pacewicz, tiene la estructura efectiva de una road movie conmovedora y espiritual. El protagoniata consigue lo que desea pero debe sufrir las consecuencias. Cuanto más se compromete a guiar a su rebaño, más se sumerge en sus propias mentiras y las inversiones se hacen cada vez más altas. Sin embargo, no podemos afirmar si es un hombre reformado o sólo un embaucador que disfruta manipulando a las personas.
Investigar las estructuras sociales y la lucha de clases, buscando el equivalente secular de la congregación, la desconfianza a la autoridad y, por último pero no menos importante, el desdén teñido de empatía que siente hacia los marginados. El director polaco también muestra sus fortalezas en esta película: como siempre, consigue muy buenas interpretaciones de sus actores, y el trabajo junto al director de fotografía, Piotr Sobociński Jr

miércoles, 21 de agosto de 2019

Stuber express (Michael Dowse, 2019)

La nueva película de Michael Dowse actualiza el subgénero de las buddy films, películas donde un par de personajes totalmente opuestos deben unirse para conseguir un fin, esto con la peculiaridad que casi toda la historia sucede a bordo de un uber.
Stu (Kumail Nanjiani), es un tipo tranquilo e idealista, el trabaja en una gran tienda de herramientas y cuando cae la tarde conduce un coche de alquiler uber con la intención de generarse mayores ingresos, luego de haber invertido sus ahorros en un gimnasio, el emprendimiento de su mejor amiga y amor secreto, Becca (Betty Gilpin.
Pero una tarde, la apacible vida de Stu cambia cuando sube a su uber Vic Manning (Dave Bautista), un duro policía que sigue la pista de un peligroso asesino, por lo que Stu se ve obligado a participar, buscando salvar su vida y sobre todo, obtener las cinco estrellas por su servicio.
La película de Dowse sigue al pie de la letra los códigos del subgénero, y lo hace con resultados dispares, la introducción se alarga demasiado y esto provoca que el ritmo en el primer tramo del relato no sea el más llevadero.
Lo mejor de la película se da cuando por fin deben interactuar los personajes de Bautista y Nanijani, quien es el soporte cómico de la historia y lo hace de la mejor manera, con diálogos ingeniosos y bastante relajados.
Y es precisamente en la buena interacción entre sus protagonistas y la química resultante donde descansa lo mejor de una película bastante genérica y olvidable y que se parece a las muchas otras películas que se inscriben dentro de las buddy films, pero que resulta efectiva y divertida como entretenimiento.

viernes, 14 de junio de 2019

Tolkien (Dome Karukoski, 2019)

Tolkien cumple con todos los requisitos del biopic clásico, nos ofrece una visión de su vida privada desde que es un niño hasta alcanzar la madurez, pasando por algunos momentos importantes de su vida como son la sociedad TCBS (Tea Club and Barrovian Society), la grandes enseñanzas del profesor Joseph Wright, la dura etapa de la guerra y su relación con Edith Bratt.
Teniendo en cuenta esto, la película no es una oda a la Tierra Media, no trata de la creación del Señor de los Anillos como muchos pensábamos, esta película toma otro camino. Se enfoca más en su pasión por la filología, junto al profesor Joseph Wright (interpretado por Derek Jacobi), uno de los mejores momentos de la cinta.
La imaginación como elemento audiovisual
Mezclar la potencia visual del cine junto a la imaginación desbordada de un escritor como Tolkien, es victoria segura. El film abandona los tentáculos del biopic clásico para adentrarnos en un mundo fantástico surrealista. Se crea un paralelismo, donde un combate de trincheras de la I Guerra Mundial se convierte en un duelo medieval, con dragones y criaturas fantasmagóricas de por medio.
Es la gran escena que te lleva preparando toda la película a fuego lento, y aún siendo uno de los momentos más impactantes, como espectadores nos quedamos con la miel en los labios con ganas de más. Dura poco tiempo y no salen tantas criaturas como te prometía en un principio, una lástima que no se explotara esta idea al máximo.

domingo, 2 de junio de 2019

Mr. Link. El origen perdido (Chris Butler, 2019)


Mr. Link. El origen perdido (Chris Butler, 2019)
por Adelaida Valcarce

Dirigida por Chris Butler (“ParaNorman”), Mr. Link. El origen perdido abandona la temática puramente fantástica vista en Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016) o Los mundos de Coraline (2009), todos estos films del estudio Laika , para abrazar de lleno la mitología, valiéndose de las criaturas  propias de estas leyendas. La película narra la historia de Sir Lionel Frost (Hugh Jackman), un optimista e incrédulo investigador de mitos a la antigua usanza que intentará demostrar a sus compañeros de club que están equivocados, encontrando a la única criatura legendaria que no  ha sido hallada: El Eslabón Perdido. En su camino se le unirá el Señor Link (Zach Galifianiakis), una especie de Yeti  y una antigua novia (Zoe Saldana)

Había una gran expectación por ver este trabajo, que no ha decepcionado en absoluto. Se trata en palabras de su realizador de una de esas historias como las que  veíamos de niños y que nos gustaban tanto que visionabamos una y otra vez, es una película que aspira a convertirse en parte del acervo cultural de una generación.  y su héroe, un poco atolondrado, pueda convertirse en una especie de Indiana Jones de la animación. 

Butler, va más allá, y consigue una narración entre la buddy movie ( película de colegas) y una aventura trepidante cruzando medio mundo, mientras los protagonistas van tejiendo su relación como si de Sherlock Holmes y Watson se tratara. El leifmotiv es el compañerismo , el humor. y por supuesto admitir que nuestro lugar en la vida no es dónde, sino con quién estamos.

Uno de los elementos más cuidados con gran acierto es el diseño de producción para recrear una época victoriana colorida pero muy estilizada con gran inspiración en los estampados de aquellos años, con dibujos intrincados y muy originales.

La animación en volumen, marca de la casa de Laika, se ha revelado perfecta para esta trama sobre el eslabón perdido. la propuesta era hacer todo aquello que aparecería en una película de accin real, pero en miniatura. Ahí están los escenarios exóticos, las criaturas entre la realidad y los sueños y esa fotograiia que recuerda a las clásicas del National Geographic, de hecho se visionaron decenas de volúmenes recopilatorios de la revista, sobre todo de la época reflejada en el film.

Para finalizar, profundizar en los mensajes que la trama pretende trasmitir sin imponer, el compañerismo como contrapunto de la soledad de los personajes, la crítica a las sociedades herméticas y anticuadas, una clara apuesta por la defensa del medio ambiente, el empoderamiento femenino protagonizada por Adelina e incluso un guiño a la identidad de género. 

En definitiva queda en la retina una narración familiar muy recomendable que se disfrutara tanto por pequeños como mayores y unos personajes que pueden dar muchas alegrías a Laika en el futuro. Así sea...

Ártico (Joe Penna, 2018)

Ártico (Joe Penna, 2018)


por Adelaida Valcarce


Las películas sobre experiencias de supervivencia extrema, parten de una limitación argumental y siguen un patrón muy particular . Se trata de sobrellevar una existencia en un medio inhóspito intentando salvaguardar la vida y encontrar como salir de allí con los medios que posee el protagonista y agudizando el ingenio hasta limites insospechados.  A pesar de ser una trama siempre similar, no deja de ser emocionante seguir las peripecias agotadoras y silenciosas del atrapado en circunstancias tan adversas.

El film de Joe Penna no es una excepción a lo dicho anteriormente. En su germen se pensó que la acción transcurriera en Marte, pero tal idea se abandono ante irrupción de Ridley Scott con una película protagonizada por Matt Damon ( 2015), pero finalmente se optó porque la narración sucediera en un espacio ártico.

El realizador, curtido en cortometrajes y series de televisión, se enfrenta aquí a su primer largo sin verse acobardado por rodar con solo dos actores y escasa lineas de dialogo, y todo esto sin  escatimar esfuerzos para lograr conectar al espectador con esta historia de superación personal en un medio tan duro, consiguiendo que sintamos en nuestras carnes el frí y nos arrebujemos en el asiento a la espera de los acontecimientos. y todo esto comandado por un superlativo Mads Mikkelsen (La caza) que es capaz de llevar la película sobre sus hombros sin esfuerzo. De hecho la primera escena es impresionante: ver al protagonista cavando freneticamente durante horas para ver que sólo intenta que la señal de SOS no quede cubierta por la nieve y sea visible desde el aire.


Un acierto del realizador es que la primera parte del film transcurra de forma monótona, viendo las rutinarias tareas que el Overgard realiza diariamente, en parte para ser encontrado y auxiliado y en parte para no volverse loco, manteniendo unos horarios regulares marcados por los pitidos de su reloj. No puede hablar con nadie porque nadie hay, pero si tiene que enfrentarse a osos por ejemplo que le dificultan su día a día. No es posible pensar en desfallecer.

En la segunda parte irrumpe otro personaje, superviviente de un accidente aéreo y junto al que nuestro héroe intenta llegar a algún lugar civilizado. El estado de aquel, de extrema gravedad,  hace que la película siga transcurriendo casi sin palabras. La dicotomía entonces es evidente: sobrevivir en el precario campamento que ha improvisado el protagonista o aventurarse hacia lo desconocido sin saber si el éxito le acompañara. Morir esperando o buscar la muerte.

El film se rueda en un entorno tan bello como cruel y eso es parte de su encanto subrayado por una fotografía muy notable de Tomas Om Tomassom, nacido en la Islandia donde se filma.

En definitiva, estamos ante una película notable y que atrapa a pesar de no ser corta. El mérito es de su director y de su protagonista sin duda.